Y un día, después de largos meses y de estar sola, fui madre. Lo hice sola porque ellos jamás volvieron. En lo peor de todo, los extrañaba cada día. Pero nada podía hacer. La última semana había estado en reposo y sola. Había tenido una pérdida, tuve que ir al hospital más cercano, incluso me internaron un día, pero con un nombre falso, para que nadie pudiera encontrarme. Después de regresar ya a todos les parecía extraño que estuviera tan triste y sola. Cuando llegué a la casa, sentí una salva