79. ¡Yo las protegeré!
Alexander estaba en la cabaña con Franchesca, tratando de mantener la calma a pesar de la creciente ansiedad. Sabía que su madre y Teresa estaban en el refugio, y aunque confiaba en sus habilidades, el peligro que corrían lo desestabilizaba.
De repente, un beta irrumpió en la cabaña, respirando agitado y con una expresión de pánico en el rostro.
—¡Markus! —gritó el beta, mirando al alfa—. La manada de lobos salvajes ha atacado el refugio donde se encuentran sus lunas. No hemos recibido informes