La carrera había terminado, pero la energía del lugar seguía vibrando como si los motores aún rugieran bajo la piel de todos los presentes.
El aire estaba cargado de adrenalina, alcohol y humo. La nieve pisoteada se había convertido en una mezcla sucia de barro helado, mientras grupos de jóvenes celebraban alrededor de las motos, gritando, riendo, chocando botellas y levantando a los ganadores en hombros.
Entre toda aquella algarabía, Violet y Nyra se movieron con dificultad, esquivando cuerp