Cedric cerró la puerta del baño con un leve golpe seco. El vapor aún se deslizaba tras él, envolviendo su figura mientras se pasaba una toalla por el cabello húmedo. Su cuerpo estaba relajado en apariencia, pero la tensión seguía anclada en sus hombros, como si ni el agua caliente hubiera logrado desprenderla.
Sus ojos fueron hasta Kilani quien estaba de pie cerca de la ventana, inmóvil, con la mirada perdida en la oscuridad del exterior. No se había dado cuenta de que él había salido. Su figu