En cuestión de segundos, el enorme lobo negro ocupaba su lugar. Era imponente. Más grande que cualquier otro lobo de la manada. Su pelaje oscuro parecía absorber la luz del bosque, y sus ojos brillaban con una ferocidad que hacía evidente por qué nadie se atrevía a desafiarlo.
Aquella bestia rugió, y atacó.
La criatura saltó hacia adelante con una velocidad brutal. Sus enormes garras se estrellaron contra el cuerpo del lobo con un golpe seco, Ronan respondió con un gruñido profundo. Sus colm