Carolina estaba dibujando diseños nuevos para la colección que Richard y ella querían hacer, cuando de pronto, la empleada entró y le entregó una rosa y una nota
—Vino un mensajero a traerle esto, señora.
Carolina sonrió, y lo tomó
—Seguro es de mi marido —ella abrió la nota y leyó
«Hoy quiero que tengamos una noche especial, ven al hotel House Weekend, a las nueve de la noche, pregunta por una reservación a tu nombre, merecemos una noche solo para amar. Richard Steele»
Carolina sonrió y se rub