En el centro del claro, sesenta y cinco cuerpos cubiertos por mantos oscuros yacían en fila, cada uno con una flor blanca sobre el pecho. Guerreros, todos caídos en la guerra por liberar el reino del dominio de Draven.
Aleckey observaba en silencio. Vestía un pantalón de cuero y su capa de piel de oso. En su cabeza, una corona de oro blanco con un único zafiro, enorme e imponente. Su cabello rojo estaba trenzado hacia atrás, y su ojo único brillaba con la intensidad de un lobo en la oscuridad. E