92. Es demasiado pequeño.
Tres gloriosos meses habían pasado desde el nacimiento de sus hijos. Bleid y al alfa Azabache no podían estar más felices.
¿Cómo no estarlo? Cuando su hermosa luna ya había despertado a su loba, uniéndose aún más. Haciendo que él pasara mucho tiempo enseñándola a comportarse como una loba, a conectar con esa parte de ella, haciendo que compartieran muchas cosas como la cada, de la cual disfrutaban mucho juntos.
En ese momento, Azabache corría por el bosque en compañía de su pareja, una hermosa