73. Vengo a buscar a la novia.
—Hijo mío, me hubiera decepcionado mucho que no fuera de esa manera— la mujer llevó su mano derecha hasta el rostro de su hijo, acariciándole de manera suave y tierna—, siempre me pregunté por qué jamás te había visto perder el control por alguna de las hijas de mis amigas, tanto que estaba perdiendo la esperanza de ver el brillo del amor en tus ojos como ahora. Así que tienes suerte que tu hermana haya metido antes la pata y no me tengas a mí sobre ti y tu novio. Además, que es un hombre guapo