45. Tendrá que ser la muñeca.
— Pero Vangelis no puede marcharse, él y yo tenemos un trato y sabe que debe alimentarme.
Gregory asintió, lo que el vampiro decía era cierto, él le daba a beber su sangre y el vampiro le daba algo a cambio, algo que él quería, normalmente tenía que ver con sus increíbles dotes de rastreo, pero esta vez quería otro intercambio, su sangre por la de él.
El vampiro le indicó que se sentara en el sillón y eso hizo Gregory ladeando el cuello para ofrecérselo.
— Sabes que prefiero la arteria femoral