44. Eres realmente hermoso.
El dolor dejó sentirse cuando la transformación se llevó a cabo, dejando frente a Audrey al gran lobo negro, en medio de un charco de sangre.
El gran lobo negro clavó su mirada verde y penetrante en la joven, caminando hacia ella, limpiando los restos de sangre de su morro con la lengua.
Para cualquiera que viera ese enorme animal caminando hacia la joven, sería una imagen aterradora, solo de pensar en lo que pasaría si ella se moviera; sin embargo, el alfa Azabache, cómo se llamaba el lobo, no