19. Estoy enamorada de él.
Bleid entendió de inmediato lo que ella le estaba pidiendo y, aunque no lo deseara, tuvo que hacerlo, de inmediato se deslizó por el suelo hasta quedar oculto debajo de la cama, tomando consigo su ropa ensangrentada y esparcida por la habitación, llevándola consigo también hacia su escondite.
A la espera de que el hermano de su luna dijera lo que tenía que decir y se marchara lo más rápido posible. Tenerlo tan cerca en ese momento no era bueno, sobre todo con el nauseabundo olor a sangre del ot