141. ¿Cómo puedo detenerlo?
Sin embargo, no permitiría que esos sentimientos negativos lo paralizaran. Con la determinación ardiente en sus ojos y el amor por Barack como su motor, Gregory se enfrentó a los vampiros con una valentía desmedida, dispuesto a luchar hasta el último aliento para asegurar la supervivencia de su sobrino y protegerlo de cualquier daño.
A medida que la intensidad de la batalla aumentaba, Barack y Gregory comenzaron a perder terreno frente a la fuerza despiadada de los vampiros sedientos de sangre.