123. Lo siento, soy un inútil.
Barack se sentía abrumado, las últimas horas habían sido una montaña rusa de emociones. Aunque estaba agradecido por tener a su tío con él, no podía evitar sentirse un poco asustado por la repentina transformación que había experimentado. Todo parecía tranquilo, pero en su interior, Barack sentía un torbellino de preguntas y preocupaciones.
"Deberías comer algo", dijo Gregory mientras se levantaba cuidadosamente de la cama. Sabía que su sobrino no podía caminar todavía, así que se acercó a él y