117. ¿Él es Barack?
Gregory deseaba pedirle perdón por haberlo asesinado, confesarle cuánto lo amaba y lo seguía amando, y que nada lo hacía más feliz que darle de nuevo la oportunidad de vivir. No era un sacrificio en absoluto lo que estaba haciendo, todo lo contrario, era el regalo más hermoso que podría darle.
Tras el cenit, la luz de la luna roja iluminó todo el valle con un brillo mágico y envolvente. La transformación se había completado, suave como una caricia del viento, y las memorias del joven príncipe v