Mundo ficciónIniciar sesiónKAELA:
Había dormido toda mi vida sola; me encantaba hacerlo. Tener la cama solo para mí me fascinaba, pero al dormir abrazada al cuerpo de Kaesar —caliente, fuerte, viril—, sintiendo sus fuertes brazos rodeando mi cuerpo y su respiración acompasada, no me podía imaginar volver a hacerlo sin él. Lo observé con incredulidad; era apuesto. A pesar de h







