El sol comenzaba a descender lentamente en el horizonte, tiñendo el cielo de un tono naranja cálido que, a pesar de la belleza del momento, no lograba suavizar la tensión palpable entre los protagonistas de este encuentro. Ethan, con la mirada fija en Helena, sentía cómo su corazón latía con fuerza, como si cada golpe del mismo lo acercara más a una decisión que no estaba preparado para tomar, pero que de alguna manera ya había sido decidida por su mente. No importaba cuánto luchara, el poder d