La mañana había comenzado con una suave brisa que rozaba las ventanas abiertas, trayendo consigo los aromas frescos del jardín que rodeaba la casa de Ethan. El sol, aún tímido, apenas iluminaba los rincones más alejados del vasto terreno, pero el ambiente estaba impregnado de una calma única, como si el mundo estuviera en pausa, esperando algo especial.
Ethan se encontraba en la cocina, preparando el desayuno. Mientras batía los huevos, su mente no dejaba de pensar en Ava. Habían pasado un par