El sol comenzaba a descender, mientras los pasillos del zoológico seguían llenos de familias y niños corriendo de un lado a otro. Pero en un rincón particular, la tensión era fuerte. Ethan Moreau cruzaba los brazos con fastidio mientras observaba a los dos niños que claramente estaban tramando algo.
Ava, por otro lado, intentaba mantenerse indiferente, pero la mirada insistente de Adrián la inquietaba. Sabía que el niño estaba conspirando algo, y Donkan no se quedaba atrás. Ambos niños parecían