Capítulo 107: La caza comienza
La mañana que Helena despertó, con el sonido de la alarma resonando como un martillo en sus oídos, supo que no había vuelta atrás. La huida había sido apresurada, sí, pero cada segundo desde que había abandonado la casa la había llenado de una sensación de urgencia, un hambre insaciable por obtener lo que sentía que le pertenecía. El dinero. Siempre había sido lo único que realmente importaba, lo único que la mantenía en pie, lo único que le daba poder. Y ahora, finalmente, tenía una oportunidad