Mundo ficciónIniciar sesiónElla ya había estado allí antes.
Pero esta vez no venía como invitada.Venía con el peso de las decisiones tomadas, con una barriga que ya no se podía disimular y con la certeza incómoda de que, aunque nadie lo dijera en voz alta, todo el mundo sabía quién era y qué representaba.La casa seguía imponiendo.No por tamaño únicamente, sino por lo que significaba. No había estridencias, ni colores chillones, ni excesos visibles. Todo estaba en su sitio exacto, como






