POV CLARA
El aire del atardecer está cargado de una energía distinta. Desde donde estoy, semioculta entre los árboles del borde del claro, puedo ver a la manada reunida. Hombres y mujeres se acomodan en círculo, algunos de pie, otros sentados sobre troncos o la hierba húmeda. Los murmullos son bajos, expectantes, como si todos supieran que lo que está por decirse no es una simple reunión.
Mi madre permanece a mi lado, firme, silenciosa. Marina me sostiene la mano con calidez, y, por un instante