POV HERNÁN
Estoy en la oficina, terminando de leer unos archivos, cuando el aullido de Augusto resuena con urgencia en el aire.
Mi cuerpo reacciona antes que mi mente, lanzándome hacia el origen del sonido sin pensar. Puedo escuchar a Bruno siguiendo mis pasos, pero no me importa. Algo está mal.
Cuando llegamos al puesto de vigilancia, veo a mi hermano convertido en lobo, con otros guerreros de la manada. Todos tienen la mirada fija en el borde del bosque, con los cuerpos tensos y en guardia.