POV HERNÁN
El aire está cargado de asombro y miedo mientras todos rodeamos a Marina. Sus ojos todavía brillan con un rastro dorado, y Augusto la sostiene con una mezcla de alivio y desconcierto. Mi mirada, sin embargo, está fija en Clara.
Ella permanece de pie, tambaleándose levemente, pero en sus ojos hay una serenidad que me estremece. Es como si acabara de cruzar una barrera invisible y hubiera regresado con un poder que ninguno de nosotros comprende.
—¿Qué fue eso? —pregunta mi hermano en u