POV CLARA
El suave sonido de la respiración de Marina me devuelve al presente. Estoy sentada en el borde del sillón, observando cómo sus párpados se mueven lentamente, señal de que finalmente está despertando. El color comenzó a regresar a su rostro, pero aún tiene un aspecto pálido y débil. Marcos hizo un trabajo increíble estabilizándola y, aunque todavía siento mucho miedo de perderla, me siento aliviada al verla abrir los ojos.
—Marina… —Mi voz sale como un susurro mientras le tomo la mano.