Alba seguía quizás un poco preocupada por las palabras que le había dicho Esteban, pero, era demasiado arriesgado comentarle eso a Luke cuando tenía muchos problemas que resolver para sumar otro más.
—Me imagino que debes estar pensando en lo que vas a comer mañana porque no puedo vivir sin la comida—eran las palabras de Esther con el restaurante cerrado mientras que este par de chicas estaba comiendo una deliciosa pasta con carne molida y queso derretido sin olvidar el refresco que no podía f