Cuando Esther volvió a encontrar a su hija durmiendo fue donde estaba su Naomi, quién estaba durmiendo un poco de forma tranquila.
—Algún día vas a entender que todo esto siempre lo hago pensando en ti porque no quiero que nadie te lastimé como lo hicieron conmigo—fue entonces cuando esta mujer acarició los mechones del cabello de su hijo.
Físicamente, Naomi, se parecía a mucho a ella, aparte de tener un pequeño lugar donde estaba su hombro derecho donde tenía su marca de nacimiento especial, a