A primera hora de la mañana, Naomi se despertó con mucho ánimo porque hace unos minutos había venido una enfermera para avisarle que iban a dar de alta a Naomi.
Eso lo había puesto de buen humor hasta que provocó que se levantara para abrazar a sus padres, quiénes estaban un poco alterados por la reacción de su hija.
—Tranquilos, no pasó nada. Por fin, regresé a casa para probar la comida de mi mami—apenas Esther escuchó esas palabras, estaba contenta porque era un signo positivo de que su hija