Capítulo 8: El que a hierro mata a hierro muere.
—Chloë vámonos—la tomo del brazo y salimos por la ventana que da al patio de su escuela dejando atrás a unos humanos indeseables.
Chloë y yo nos adentramos al bosque cercano a su escuela, aceleramos el paso.
—Adelántate, tengo cosas pendientes por hacer—mi loba se detiene a mirarme confundida.
—¿Cosas por hacer? ¿A qué te refieres?—por un momento parece procesar lo que le acabo de decir— Ahh no, con lo que ya hiciste fue suficiente Abel. Ya no quiero problemas, okay?
—¿Vas a permitir que sigan