Ella trató de limpiar sus lágrimas, esto era serio, mucho si Deyna empezaba a llorar.
—¿Quién tuvo la idea de esto? —Alex señaló a Deyna.
—Pero tú primero lo sugeriste —respondió con enojo.
—Solo mencioné que lo había visto en un video porno, nada más... Además, no sé por qué te enojas, yo no dije nada cuando te... te corriste dos veces con él.
Ay, Dios, no quería escuchar eso. ¿Quién me mandaba a ser la consultora matrimonial?
—Esto está complicado, sin embargo, entiendo el punto de Alex...
—¡