—¡Estiren bien!... ¡Así Allison!, ¡muy bien Samanta!... ese padebure tiene que ser el mejor para las finales. —Caminaba de aquí para allá, mirando como mis alumnas se esforzaban para el concurso de baile que sería en unas semanas.
—Descansen. —Mire el reloj, la clase había finalizado—. Nos vemos mañana. Ensayen mucho, esa pierna tiene que ir más arriba, Cloe. —Le señalé sonriente y ella asintió regalándome un abrazo.
—Esta mañana profesora —se despidió.
Me había quedado sola cuando empecé a rec