36. No puedes ser tan cruel.
Irina no podía evitar sentirse desconcertada en ese instante. Apenas había transcurrido una semana desde su regreso, y ya notaba un cambio notable en Said. Se preguntaba cómo un chico que conocía tan bien podía transformarse de esa manera en tan poco tiempo. Tal vez siempre había sido así, y ella no lo había notado, o quizás estaba malinterpretando la situación. Suspiró, negando con la cabeza. Estaba demasiado alterada por lo sucedido con Amir, y eso estaba nublando su juicio.
Decidió que era h