35. Te prometo que estaré a tu lado.
El avión surcaba los cielos en dirección a turkia la conversación entre William y Sven, el mayordomo de Amir, llevaba horas produciéndose, estar solos en un avión daba tiempo para hablar mucho.
Sentados en sus asientos, con el zumbido del motor de fondo, los dos hombres intercambiaban palabras enigmáticas y cargadas de significado.
—Sven, hay cosas que debes saber antes de seguir adelante —comenzó William, con una seriedad que no pasaba desapercibida.
Sven asintió, con piedad en el rostro que p