CAPÍTULO 186
Una confesión impactante
Sus palabras aún resonaban en mis oídos: «Vivian... no se suponía que vieras eso».
Me quedé paralizada en medio de la oficina, rodeada de las cosas de Linda como fantasmas que se negaban a desaparecer.
Me dije a mí misma que me iba.
Me dije a mí misma que nada más que dijera importaría.
Pero justo cuando me giraba hacia la puerta, ocurrió algo inesperado.
Oí un sonido suave, entrecortado.
Un sollozo ahogado.
Luego otro.
Antes de que pudiera girarme del todo