CAPÍTULO 187
Traición Desatada
Salí de la oficina con lágrimas nublando mi vista, cada paso más pesado que el anterior. Sentía como si mi pecho se derrumbara sobre sí mismo, como si alguien me hubiera metido un puño dentro y lo apretara sin piedad. No sabía si huía de Grayson, de la verdad o de la versión de mí misma que se desmoronaba lentamente.
Solo sabía que necesitaba respirar.
Necesitaba irme.
Abrí la puerta de la oficina tan rápido que se estrelló contra la pared, y antes de que pudiera