Capítulo 38 — Sospechas y Vigilancia
(Adrián — POV)
La casa estaba en silencio, demasiado silenciosa. Me senté en el sofá del salón, mirando el reloj de pared mientras la luz del atardecer se filtraba a través de las cortinas. Cada minuto que pasaba se sentía eterno, y aunque intentaba concentrarme en los documentos frente a mí, mi mente no dejaba de pensar en Liana.
Sabía que algo estaba mal. Lo noté desde que llegó del trabajo. Caminó rápido por el pasillo, con la cabeza ligeramente agachada,