Capítulo 56 – Siéntate
Adrián
El silencio llenaba la oficina después de que Liana salió. Podía escuchar el eco de sus pasos alejándose por el pasillo, suaves, firmes… y cada uno de ellos me dejaba una mezcla de orgullo y preocupación en el pecho. Ella siempre trataba de mostrarse fuerte, pero sabía que por dentro estaba herida.
Había soportado demasiadas humillaciones en tan poco tiempo. Y todo, por culpa de Mimi.
Respiré hondo, cerré el archivo que tenía delante y apreté el botón del teléfono.