Capítulo 182
La verdad no dicha
Grayson seguía sentado en la misma posición en que Linda lo había dejado.
No se había movido ni un ápice.
Su cuerpo permanecía inmóvil en la silla, con los hombros hundidos, los dedos inmóviles, la mirada perdida en la nada, como si le hubieran arrancado la mente y la hubieran dejado vagando por un lugar lejano, oscuro e inalcanzable.
La oficina estaba en silencio.
Demasiado silencio.
Incluso el aire se sentía pesado, cargado de miedo.
Vivian estaba de pie en la