Capítulo 61
La Propuesta
El cielo vespertino se teñía de tonos lavanda y dorados, el sol fundiéndose en el horizonte como si los cielos mismos capturaran una instantánea. Vivian apenas se había recuperado del torbellino de las últimas semanas: su cirugía, la constante presencia de Grayson, la misteriosa mujer que la había inquietado; pero esta noche Dominic no aceptaría excusas.
«Solo confía en mí», le había dicho esa mañana, sonriendo dulcemente mientras le apartaba el cabello del rostro cuando ella se incorporó en la cama. «Nada de llamadas de trabajo, nada de preocupaciones, nada de fantasmas del pasado». Esta noche es nuestra.
Y por una vez, deseó poder confiar plenamente en él.
La llevó en coche a las afueras de la ciudad; el silencio entre ellos era agradable, pero cargado de una anticipación que ella no alcanzaba a comprender. Dominic estaba más callado de lo habitual, sujetando la mano de ella con firmeza, como si se aferrara a sí mismo. Notó cómo el viento le despeinaba el ca