Capítulo 47
La cirugía exitosa
El ala del hospital estaba en silencio; el único ruido era el suave pitido metronómico del equipo y el ocasional estruendo de pasos apresurados en el pasillo. La luz de la mañana inundaba la sala de espera, proyectando haces de luz sobre ella, donde Dominic permanecía sentado, con las manos fuertemente entrelazadas y la pierna temblando de nerviosismo.
Habían pasado horas.
Horas desde que los médicos llevaron a Vivian al quirófano. Horas desde que Dominic firmó voluntariamente los papeles del trasplante. Y, sin embargo, cada minuto se sentía como una eternidad.
No había dormido la noche anterior. No había comido. Lo único que lo mantenía en pie era la tenue esperanza de que sobreviviera.
Se levantó de la silla y comenzó a caminar de un lado a otro. Su mente era un torbellino de remordimiento, desesperación y plegarias sin respuesta.
¿Por qué Grayson no había aparecido? ¿Por qué no había firmado nada, ni siquiera llamado? A Dominic no le caía bien aquel h