Capítulo 10: El vestido que eligió
Punto de vista de Vivian
Estaba sentada en silencio en mi habitación, mirando el vestido doblado que había dejado sobre el borde de la cama. No era el que pensaba ponerme. Era un sencillo vestido largo que me había comprado: modesto, de un azul suave, lo suficientemente recatado como para sentirme segura en una habitación donde me juzgarían y me mirarían fijamente.
Pero ese no era el vestido que acabaría usando.
Hace un rato llamaron a la puerta. Un golpe suave y educado.
—¿Vivian? —La voz de Dominic resonó desde el pasillo—. ¿Puedo pasar?
Me levanté y abrí la puerta con cuidado. Traía una caja en la mano: delgada y elegante, envuelta con una cinta roja intensa. Sus ojos eran dulces, y una leve sonrisa se dibujaba en sus labios.
—Te he traído algo.
Parpadeé, sorprendida. —¿Para qué?
Me ofreció la caja. —Solo... pruébatelo. Por favor.
Dudé un instante, pero la tomé.
No entró en la habitación; se quedó en la puerta con una mano en el bolsillo, observán