Capítulo 342
El Encuentro Controlado
La habitación era pequeña pero austera; sus paredes estaban pintadas de un blanco estéril que reflejaba la intensa luz del techo.
Una mesa se encontraba en el centro, sillas alineadas cuidadosamente a ambos lados, y cámaras colocadas en las esquinas, parpadeando silenciosamente, grabando cada movimiento, cada sutil destello de emoción.
No era una habitación diseñada para la comodidad. Era una habitación diseñada para la observación, el control, la contención