Capítulo 67
Desnudo y Roto
Era una noche silenciosa, pero no podía dormir. Estaba acurrucado junto a Dominic, con la oreja pegada al latido de su corazón, firme pero irregular, como si cargara con un peso al que aún no tenía acceso. Su brazo me rodeaba, pero su abrazo no me reconfortaba. Su cuerpo estaba rígido, su respiración superficial, como si cada respiración luchara contra algo en su interior.
Me moví un poco, con la mano sobre su pecho. «Dominic», susurré. «Háblame».
No respondió de inmediato. Sus ojos se clavaron en el techo oscuro, como buscando fuerza en la oscuridad. Sentí cómo su pecho subía y bajaba con un suspiro pesado y torpe, y finalmente su voz salió.
«Hay algo que debí haberte dicho hace años», dijo en voz baja, casi a regañadientes.
Se me aceleró el corazón. Había peso en su voz, de esa que te oprime el pecho incluso antes de que las palabras salgan. Acerqué mi rostro al suyo, intentando descifrar su expresión, pero sus ojos reflejaban dolor, distantes pero ardien