Capítulo 33 — De regreso a la mansión
(POV de Liana)
El coche atravesó los altos portones negros, y mi corazón comenzó a latir con fuerza.
No había estado aquí por mucho tiempo antes de que la madre de Adrián me echara — apenas unos días, pero se sintieron como años. Cada pared, cada ventana de esta mansión guardaba recuerdos que no eran míos, y aun así, me perseguían.
El chofer estacionó cerca de las escaleras principales. La mansión lucía casi igual que antes — alta, majestuosa, fría. Pero había algo distinto esta vez. Tal vez era el silencio. Tal vez era yo.
Bajé del coche, y el viento rozó mi rostro. Los guardias estaban de pie en la entrada, con expresiones difíciles de leer. Algunos parecían sorprendidos al verme. Otros… cautelosos.
Adrián caminó delante de mí, hablando brevemente con el jefe de seguridad. Su voz era tranquila, pero su cuerpo reflejaba todo el peso de lo que acabábamos de vivir — el fuego, el dolor, la cercanía de la muerte.
Lo seguí en silencio, sujetando la co