Capítulo — Adrian (Su punto de vista)
No había pasado ni un día desde que Liana desapareció, pero para Adrián ya se sentía como una eternidad.
Desde esa mañana, nada había estado bien. No podía concentrarse, no podía comer, ni siquiera podía dormir. Cada vez que cerraba los ojos, la veía — su rostro, su voz, su mirada triste cuando se alejó.
Y ahora, no sabía dónde estaba.
La oficina estaba en completo silencio. Solo se escuchaba el sonido del reloj en la pared, marcando los segundos que parecí