Todo por esa mujer.
Emma quedó atónita.
La decisión fue tan fría, tan drástica y definitiva que por un segundo no supo cómo reaccionar.
Damián estaba renunciando a su madre porque, en el momento en que tuvo que elegir entre proteger a la mujer y al hijo con los que estaba construyendo una familia, o seguir tolerando los abusos de su madre, no dudó.
Ni un segundo.
Escogió a Emma.