C139: Yo puedo enseñarte.
Nadia y Rowan tomaron asiento frente a frente, en una mesa cuidadosamente dispuesta, adornada con una vajilla elegante y un aroma tentador que se filtraba en el ambiente. Ella, al observar la presentación, no pudo evitar arquear una ceja con cierta ironía.
—Imagino que también contrataste a un chef profesional para esto.
Rowan, con una sonrisa tranquila pero segura, negó con la cabeza.
—No. Todo lo que ves aquí lo he cocinado yo mismo.
Nadia lo miró con sorpresa genuina y sus labios se curvaron