Lorena se detuvo, buscando a Urso entre la multitud. Sara intervino rápidamente.
—No lo busques, ve tú sola. Dice que tiene información sobre alguien que te importa.
Lorena sintió un escalofrío, su mirada se oscureció al mirar a Sara. Esta última esbozó una sonrisa antes de girarse y marcharse. Lorena, al no encontrar a Urso, decidió seguir las indicaciones de Sara, aunque con un nudo en el estómago.
Afuera, la seguridad era estricta, con guardias armados cada pocos pasos, creando un ambiente te