Lo dijo con una calma pasmosa. Lorena lo miró, sorprendida.
—Pero…
Pero de esa manera, estaba usándolo, y eso no era justo para él. Urso sonrió, su voz mantenía su habitual tono tranquilo y amable.
—Ya te dije que te ayudaría a encontrar a Miguel. Ahora que tenemos una pista, no podemos ignorarla. Sigamos el juego de Flavia, hagámosla bajar la guardia. Encontrar a tu hermano es lo más importante. Si el compromiso es el camino, pues lo hacemos.
Lorena se quedó sin palabras, conmovida por su dispo