Pero el gran camión siguió chocando contra el Bentley negro.
Se oyó un fuerte estruendo.
Cuando el Bentley volcó, Juan se desabrochó inmediatamente el cinturón y saltó sobre Lorena para protegerla.
Inmediatamente después, se desmayó.
Lorena vio a Juan sangrando por los fragmentos del parabrisas que había herido al intentar salvarla.
Su pánico no pudo contenerse más y su voz tembló: —Juan...
No sabía si era su sangre o sus propias lágrimas las que tenía en la cara, solo sentía que su corazó